En el marco de las fiestad de febrero, se realizó la bendición y paseo del buey por las calles del Pueblito en Corregidora, donde miles de católicos se reunieron para acompañar a las cuatro reses que el próximo lunes servirán para el caldo que alimentará a todo el pueblo en honor del 290 Aniversario del traslado de la imagen de Nuestra Señora del Pueblito a su actual Basílica.
Fray Francisco Salinas Osornio, capellán de la basílica de Nuestra Señora del Pueblito recordó el origen de esta tradición queretana.
“Las fiestas tradicionales del mes de febrero en la Basílica de Nuestra Señora del Pueblito, patrimonio cultural inmaterial del Estado de Querétaro, tienen su origen en aquel 5 de febrero de 1736, cuando la venerable imagen de Santa María del Pueblito fue trasladada de su segunda ermita ubicada hasta nuestros días en el ex panteón de nuestro pueblo a su basílica, misma que a lo largo de la historia se han ido enriqueciendo y atesorando como un signo de gratitud a Dios por todos los bienes recibidos por la maternal intercesión de Nuestra Señora, estas fiestas están enmarcadas en un novenario, cada día con expresiones de culto, fe, rituales y tradiciones propias”.
Explicó que en el segundo día de las fiestas se tiene la bendición y el paseo del buey, estipulado en los estatutos, reglamento y ordo de la corporación de Mayordomos y Tenantes de Nuestra Señora del Pueblito de los Naturales.
“El pueblo desde sus orígenes fue una comunidad agrícola, la basílica, sus fiestas y peregrinaciones, así como la mayordomía conservan y preservan su tradición e identidad original agrícola en algunas de sus celebraciones, particular relieve tiene la bendición y paseo del buey con cuya carne eran agasajados todos los habitantes de la comarca que asistían a los festejos del santuario, ahora basílica y de la corporación, este animal escogido entre muchos otros, comprado o donado por alguna persona de la corporación u otra tenía que ser paseado por las calles del pueblo, adornado de fiesta y para el caldo, para probar a todos que no había sido robado”.
Para esta edición se eligieron cuatro bueyes quienes durante el recorrido son adornados en la casa del primer mayordomo con todo lo necesario para el caldo; los ajos las cebollas, las zanahorias, los coles, los garbanzos, los jitomates y los chiles, también lleva pan de agua, las tradicionales tortillas de colores selladas, el tequila y además flores de papel que completen el adorno.
Terminado el recorrido de los bueyes por las calles principales de El Pueblito, los animales son llevados a sacrificar, anteriormente se hacía en la casa del Mayor, sin embargo, hoy en día deben ser llevados al rastro, su carne se reparte entre los miembros de la Mayordomía quienes se encargarán de preparar el caldo para el día siguiente.










